sábado, 19 de mayo de 2012
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 NOTICIAS
CINE
EP La productora ha recuperado la pose típica dentro del cañón de una pistola para el primer cartel de la vigésimo tercera película de James Bond.La película se estrenará en España antes que en EE UU.La película Skyfall, la vigésimo tercera entrega de la saga de James Bond, ya tiene su primer cartel oficial en el que Daniel Craig es el absoluto y único protagonista.MGM y Sony Pictures lanzan el primer póster en el que vemos a Craig -que por tercera vez encarna al agente 007 tras Quantum of Solace y Casino Royale- vestido con un impecable traje negro mientras, pistola en mano, camina hacia la cámara dentro del cañón de un revólver. Una imagen en blanco y negro el que es ya el marco clásico de la saga.Dirigida por Sam Mendes (American Beauty), en Skyfall Bond deberá hacer frente a Silva, el villano de la película al que da vida el actor español Javier Bardem.En la nueva entrega Bond pondrá a prueba su lealtad hacia M (Judi Dench) y tendrá que hacer frente a un ataque frontal al MI6. Una amenaza que 007 deberá localizar y destruir.Junto a Craig y a Bardem, en Skyfall veremos a otros rostros conocidos como los de Ralph Fiennes, Albert Finney, Berenice Marlohe o Naomie Harris. La vigésimo tercera película de Bond se estrenará en España el 31 de octubre, una semana antes en de que lo haga en los Estados Unidos.
20MINUTOS.ES / AGENCIAS El filme 'Reality', del director italiano Mateo Garrone fue protagonizado por Aniello Arena, un preso al que sólo dejaron salir para el rodaje.La animación volvió a Cannes con la presentación de la tercera de 'Madagascar'.El actor italiano Aniello Arena fue el protagonista este viernes en Cannes, no solo por interpretar al personaje principal de Reality, de Mateo Garrone, sino también por su ausencia, justificada porque está en prisión desde hace "18 ó 19 años".Así lo explicó este viernes en rueda de prensa Garrone al presentar su película, en la competición oficial de Cannes, que cuenta la historia de Luciano, un hombre que se obsesiona con entrar al programa Gran Hermano y que está muy ajustadamente interpretado por Arena.Pero Arena no pudo estar presente en Cannes porque está detenido en la prisión de Volterra (Pisa), por causas que el realizador no desveló. Arena comenzó hace 12 años a hacer teatro en la compañía La Fortezza, creada dentro de la prisión de Volterra, y Garrone le vio actuar en una representación a la que acompañó a su padre, crítico de teatro. El realizador ya intentó contar con él para Gomorra, pero entonces no obtuvo la necesaria autorización judicial.Sin embargo, desde hace algunos años ya le dejan salir para actuar fuera de la cárcel, y le permitieron participar en Reality aunque no viajar a Cannes.Durante el rodaje, Arena trabajaba durante el día en la película y por la noche regresaba a la cárcel y no se ha sentido decepcionado por no estar en Cannes porque para él lo importante era que el filme llegara al festival.En cuanto a su forma de trabajar con él, Garrone señaló que fue muy fácil porque Arena viene del teatro y se adaptó muy bien a su forma de rodar en el cine, con las secuencias en orden y con mucha libertad para el actor. "Se fue apropiando del personaje poco a poco" y dio al personaje el toque "inocente" que Garrone buscaba, el de "una especie de Pinocho".Y con su interpretación ha demostrado que está "a medio camino entre Toto y De Niro", afirmó convencido el director, aunque agregó: "es muy subjetivo lo que os digo".Reality homenajea a las grandes comedias italianas, pero con un punto más amargo, en el que televisión es mostrada "como si fuera Eldorado, un paraíso terrestre", a través de la cual el protagonista "intenta cambiar su vida y su destino", explicó el realizador. Una historia inesperada tras la dureza y el tremendo realismo de Gomorra, con la que Garrone se llevó en 2008 el Gran Premio del Jurado de Cannes.Las fieras toman CannesLa animación volvió este viernes al Festival de Cannes con la presentación de la tercera entrega de la serie Madagascar, la historia de los animales del zoo neoyorquino que cierran con un periplo europeo su regreso a la Gran Manzana.La factoría Dreamworks aterrizó así en la Costa Azul con la artillería de las películas de acción trepidante, esta vez en 3D, un nuevo capítulo dirigido a seis manos y con las voces de estrellas de Hollywood, que explicaron la experiencia a la prensa. De nuevo los programadores del festival han traído a Cannes un filme destinado a ser a priori devorador de taquillas y confirman el interés de contar con producciones en 3D, aunque todavía sin competir por los galardones.La trama conduce a los ya conocidos Alex (el león, con la voz de Ben Stiller), la cebra Marty (con la voz de Chris Rock), la jirafa Melman (David Schwimmer), la hipopótama Gloria (con la voz de Jada Pinkett-Smith) y la jaguar Gia (Jessica Chastain) hacia el zoo neoyorquino, embarcados en un circo de nombre Zaragoza que les lleva antes a Roma y Londres.Chastain, que vuelve después de un año intenso en premios al lugar donde despertó el interés mundial por su interpretación en El árbol de la vida que se llevó en 2011 la Palma de Oro, bromeó cuando comentó la relación entre el salario percibido y el trabajo que implica doblar una cinta de animación."Me dijeron: vas, dices un par de frases y te dan 20 millones de dólares. Esto último no me pasó", confesó con risas la actriz, que en doce meses ha pasado por las candidatura al Oscar, al Bafta británico o a los Golden Globe.
EFE El triplemente oscarizado Paul Greengrass dirigiría el proyecto, que escribiría John Carlin, responsable del guión de 'Invictus'.El Barça ya ha recibido la propuesta y de aceptarla, el trabajo, que hablaría también de la historia del club, vería la luz durante el primer semestre de 2014.El Barcelona ha recibido una propuesta por parte del director Paul Greengrass para realizar un documental basado en "el equipo que ha encandilado al mundo del fútbol", según ha confirmado uno de los guionistas del proyecto, John Carlin.Así lo ha confirmado Carlin, en unas declaraciones a la emisora Rac1. "Es un proyecto 'made-in-Hollywood" que vería la luz durante el primer semestre de 2014 e iría firmado por el director londinense Greengrass, un fanático del fútbol que recibió tres premios Oscar por El ultimátum de Bourne.El club azulgrana ha confirmado que ha recibido la propuesta, pero que aún no hay nada decidido. Carlin, que vive en Barcelona, será uno de los guionistas de la película y el enlace entre la productora y el club catalán. "Se trata de un documental sobre el Barcelona, en general, sobre el club, la historia y lo que representa, con el enfoque del Barça fantástico de los últimos años", ha asegurado Carlin, encargado del guión de Invictus, basado en su novela El factor humano, en la que retrataba la Sudáfrica de Mandela desde el punto de vista del deporte."Conozco a Greengrass, él es británico, un forofo del fútbol y no necesita ninguna persuasión sobre este tema. Como a cualquiera que le guste el fútbol, está encandilado por el juego del Barça en los últimos años. No le hice la propuesta, simplemente surgió la idea", ha explicado.Carlin ha explicado que la idea del proyecto es alejarse de la actualidad del club, por eso no es importante quien esté al frente del banquillo o de la entidad."Se trata de ver al Barça en la perspectiva histórica del fútbol, de cómo ha dado un paso adelante en la evolución del deporte y marcó un hito en el fútbol. Este equipo ha encandilado al mundo y eso es lo que queremos reflejar en la película", ha dicho Carlin.
EFE Cotillard, actriz que brilló en la alfombra roja, protagoniza una historia de amor de luces y sombras.El director egipcio Yousry Nasrallah presentó una película con la que contestar "a los que quieren acabar con el arte" en su país.Aprés la bataille cuenta la revolución a través de personajes muy dispares.El realizador Jacques Audiard y la actriz Marion Cotillard emocionaron y pusieron el tono serio en Cannes con un drama, por momentos demasiado lleno de historias paralelas, pero rodado con maestría, de forma muy realista y sin condescendencia alguna por los problemas de los personajes.De rouille et d'os es una dura historia que emocionó a la actriz cuando leyó el guion pese a no comprender realmente a su personaje, Stéphanie, una entrenadora de orcas que conoce una noche a Ali, un exboxeador perdido que debe hacerse cargo de su hijo de 5 años.Un personaje que cambia mucho a lo largo de la película. De ser una mujer segura de sí misma, bella y con éxito pasa a ser una minusválida tras sufrir la amputación de las dos piernas y tener que readaptarse a su nueva vida.Una historia basada en relatos del canadiense Craig Davidson, caracterizados por un universo de personajes desclasados, en medio del cual Audiard y Thomas Bidegain decidieron poner una historia de amor."Tras mi película anterior (Un profeta), que se desarrollaba en una cárcel, sin luz, en espacios confinados, sin mujeres...teníamos ganas de ver una historia de amor, de espacios, de luz...", explicó el director.Para encontrar al intérprete de Ali, el proceso fue complicado. Hicieron audiciones en gimnasios y clubes de boxeo para finalmente descubrir a Matthias Schoenaerts en una película y ver en él al perfecto actor para un papel tan físico. Schoenaerts bromeó con esa parte física de su personaje -"la semana pasada me llamaron para rodar 'Rambo 34'", dijo- y resaltó la dificultad inicial de trabajar con Cotillard, pues le intimidaba."La primera vez que la vi -recordó el actor-, antes del ensayo, estaba en su silla de ruedas con la cabeza ladeada, como tirada y pensé que estaba cerrada en sí misma y que sería difícil trabajar con ella, pero lo que estaba era metida totalmente en el universo de Stéphanie".Tras la Primavera egipciaReem es una joven de clase social alta, acomodada, que trabaja como asistente social y que conoce a Mahmoud, un hombre que se ganaba la vida paseando a turistas con su caballo en las pirámides y al que todos critican por haber participado en las cargas contra los revolucionarios en la plaza Tahrir.Es la historia con la que el veterano director egipcio Yousry Nasrallah desembarcó en Cannes con Aprés la bataille, una película en la que cuenta el periodo entre la revolución y las elecciones y con cuya presencia en el Festival el equipo quiere contestar a todos los que quieren acabar con el arte en Egipto.Porque el equipo de la película dejó claro el riesgo en que se encuentran todos los que se dedican a alguna actividad artística en Egipto, por la corriente opuesta al arte que, dijeron, domina el país."El cine existe y tenemos que seguir trabajando para que siga existiendo en Egipto", afirmó rotundo Nasrallah, que defendió el Arte en general, la música, cualquier manifestación artística, aunque subrayó que es el cine el que más vertiente política tiene.De ahí la importancia que para el director y el equipo tenía que esta película estuviera en Cannes, como una forma de defender el Arte de su país. Para ello, se rodó en ocho meses y se editó a toda prisa para llegar a tiempo para el Festival."La presencia de la película en Cannes es una forma muy bella de responder a toda la gente que quiere acabar con el Arte en Egipto", explicó uno de los protagonistas Bassem Samra, que interpreta a Mahmoud.Un filme interesante pero que se recrea en exceso en los detalles con el que Nasrallah busca contar una historia humana, la de la gente "que no se deja aplastar como individuos".
EFE La salas salas con proyección digital pasan de 928 a 1.608.El número de salas 3D ha pasado de 735 a 887 con respecto al año anterior.Las salas de cine con proyector digital se disparan en España, pasando de 928 a 1.608, y aunque más moderado, también se produce un incremento de salas habilitadas para 3D, que ha pasado de 735 a 887 con respecto al año anterior, según el informe anual que hoy a publicado AIMC.En términos absolutos, las comunidades con más salas de este tipo son Cataluña con 302 proyectores digitales y 163 pantallas en 3D, Madrid con 309 y 152 y Andalucía con 226 y 111 respectivamente, según se desprende del decimoquinto censo de salas de cine que la Asociación para la Investigación de Medios de Comunicación (AIMC) ha realizado.Mientras que en términos relativos, las comunidades donde las salas digitales, en detrimento de las proyecciones tradicionales de las películas de celuloide, suponen ya más de la mitad del total son Asturias (58 por ciento), Madrid (56,4 por ciento) y Canarias (55,1 por ciento).En cuanto a las comunidades con mayor porcentaje de salas 3D se encuentran Canarias, Aragón, Asturias, País Vasco y Galicia. El extremo opuesto lo encabeza Ceuta y Melilla, Murcia, Andalucía, la Comunidad Valenciana y Castilla-La Mancha.Desciende el número global de localesResulta interesante señalar que un 55 por ciento de la población española -dos puntos más que en el 2011- reside en municipios en los que existe, al menos, una sala digital o en 3D.Por otro lado, hay un total de 2.642 salas, un 68 por ciento, que está ubicadas en poblaciones mayores de 50.000 habitantes.Según el informe, se mantiene la estabilidad en el promedio de salas por local y de butacas por sala, un total de 230 unidades, frente a los descensos continuados que se apreciaban cada año desde las 336 butacas de 1998 hasta las 232 de 2009.En términos de aforo la densidad media es de aproximadamente 19 butacas por cada 1.000 habitantes, cifra similar a la del último censo de 2011 y tres butacas inferior a 2007.Por último, el censo advierte de que se ha producido un leve descenso en cuanto al número de locales (0,9 por ciento), salas y pantallas (1,2 por ciento) y también de butacas que se reducen en un 1,1 por ciento.
EFE Sin tener película propia, en filmes dedicados a glosar su obra, su biografía y escándalos de su vida privada.Allen, alérgico a los festivales, se prestó a estar de nuevo en Cannes y, excepcionalmente, a hablar de su vida.El cineasta Wes Anderson deja Cannes frío y Baron Cohen lo caldea.Los directores Woody Allen y Roman Polanski coprotagonizaron este miércoles la apertura del Festival de Cannes sin tener película propia, en sendos filmes dedicados a glosar su obra, su biografía y escándalos de su vida privada.Ausentes de la competición, su cine se exhibió no obstante en dos documentales que el Festival presentó fuera de concurso y con los que el público cinéfilo que asistió a los pases pudo repasar sus filmografías.Y no mucho más, puesto que los detalles personales que se cuentan en Woody Allen, a documentary y Roman Polanski: A film memoir no añaden prácticamente nada que no se conozca de la intensa carrera profesional y vital de dos realizadores a los que Cannes ama.Allen, alérgico a los festivales de cine -como él mismo recuerda en el documental que dirige Robert B. Weide, un especialista en este género y en los "así se hizo" de numerosos filmes- se prestó a estar de nuevo en Cannes y, excepcionalmente, a hablar de su vida."Nunca pensó que valía la pena hacer un documental sobre él", declara Weide en una entrevista publicada por los distribuidores de la cinta, en la que además cuenta que el director neoyorquino pidió revisar el resultado del filme antes de dar su visto bueno. Sin embargo, solo intervino para eliminar alguna escena de sus conocidos monólogos sobre el escenario y no para recortar las referencias a su separación de la actriz Mia Farrow.Weide permite ver cómo trabaja Allen y la manera en la que dirige a los actores, algunos de los cuales hablan en el documental sobre su experiencia con el realizador.Y por eso aparecen por la pantalla Penélope Cruz, Naomi Watts, Owen Wilson y Diane Keaton, quien cuenta detalles personales de su vida con Allen, salpicados de escenas procedentes de la mayoría de los 41 filmes del director de "Manhattan". Pero no Farrow, de la que Allen manifiesta su admiración, y que declinó la invitación del documentalista.Quince horas con PolanskiPolanski, en la película que dirige Laurent Bouzereau, habla de él y de su obra desde su casa de Gstaad (Suiza) en una entrevista que duró unas quince horas con su amigo, el productor británico Andrew Braunsberg.El documental se detiene con minuciosidad en la infancia del director franco-polaco, que Polanski cuenta desde el salón de su chalet suizo durante la detención domiciliaria dictada contra él en 2009 y que precedió a la decisión de la Justicia helvética de no extraditarle a Estados Unidos.El episodio de sus relaciones sexuales con Samantha Gaimer en 1977, que entonces tenía 13 años y por el que se reclamaba su envío a EE.UU., se repasa en el filme, con las declaraciones de la mujer en las que perdonó a Polanski y dijo comprender el asedio de los "paparazzi", que ella también dijo haber sufrido.La cinta aborda con detalle los primeros años de la vida del realizador e ilustra con pasajes de sus filmes el vínculo entre detalles personales y escenas de algunas de sus películas, entre las que Polanski destaca "El Pianista".Lo cual no es de extrañar porque abundan los elementos íntimos de su terrible experiencia en la Cracovia del gueto judío impuesto por los nazis que el director trasladó a la película que protagonizó Adrien Brodi en 2002.Las dos películas, amables con ambos, sirven para ilustrar sus difíciles relaciones con la prensa y la intromisión en sus vidas privadas, que Polanski ilustra al contar que al volver a París desde Estados Unidos para escapar a una justicia que creía injusta los fotógrafos apostados frente a su domicilio dormían en los andamios de un edificio vecino en renovación.Allen evitará Cannes -donde el año pasado exhibió su Midnight in Paris, pero no Polanski, que junto con Nastassja Kinski acudirá al Festival el próximo 21 de mayo para presentar la versión restaurada de Tess (1979).
20MINUTOS.ES / EFE / VÍDEO: ATLAS La nueva película de Wes Anderson, en la que participan Bruce Willis, Bill Murray o TIlda Swinton entre otros, abrió la 65ª edición de Cannes.Sacha Baron Cohen se paseó en camello y con uniforme por las calles de la ciudad para promocionar su último trabajo, 'El dictador'. Había mucha expectación ante lo que se prometía un divertido inicio del 65 Festival de Cannes con Moonrise kingdom, de Wes Anderson. Pero, aún con pinceladas geniales, el filme no ha tenido más que una tibia acogida que no mejoró ni con la presencia de su amplio reparto.Bruce Willis, Edward Norton, Bill Murray, Tilda Swinton, Jason Schwartzman o Bob Balaban arroparon a Anderson en la que es su primera participación en Cannes, con una comedia tan inclasificable como suelen ser todos su trabajos y en la que un niño y una niña de 12 años descubren el amor.Una película para la que el director ha buscado en sus recuerdos o, más bien, en "el recuerdo de las emociones", en las sensaciones que a cada persona le quedan de la primera vez que se enamoró, explicó Anderson en una rueda de prensa. La historia está protagonizada por Jared Gilman y Kara Hayward, que dan vida a esa pareja de niños que "sienten algo que les supera". Y "es ahí donde empieza el guión", precisó el realizador de Los Tenenbaums, una familia de genios, Viaje a Darjeeling o Fantástico Mr.Fox.La acción se sitúa en 1965, en una isla a la que se sólo se puede acceder por ferry, y en la que los campamentos para scouts son la principal actividad.Con una imagen muy cuidada de aquella época, una estupenda música de Alexandre Desplat y una colección de personajes a cada cual más surrealista, la película promete más de lo que da, aunque hay escenas impagables y un par de protagonistas que brillan frente a un superelenco de estrellas."Buscamos durante ocho o diez meses hasta dar con las personas adecuadas para los papeles protagonistas", que fueron Jared Gilman -"su personalidad me conquistó"- y Kara Halyward -"tenía la impresión de que ya había actuado antes"-, resaltó Anderson.Estos dos jóvenes actores y algunos de los adultos se unieron a la familia que Anderson ha creado en el cine y de la que todos quieren formar parte, como señaló Edward Norton.El actor, que interpreta a uno de los monitores de los "scouts", destacó que para él siempre había sido un sueño estar en una compañía estable de actores al estilo de la creada por Orson Welles en su Mercury Theater, y eso es lo que ha creado Anderson en el cine moderno.Willis es en la película el policía encargado de buscar a los niños cuando se escapan para poder estar juntos. "Fue muy refrescante ser dirigido por Anderson (....) y hacerlo en una película sobre cómo todo el mundo necesita ser amado de alguna forma, incluso los policías".Con Moonrise Kingdom comenzó la competición oficial de Cannes, en la que 22 películas optarán a hacer con la Palma de Oro, una elección que recaerá en un jurado presidido por Nanni Moretti.Sacha Baron Cohen, el 'showman' de CannesSi dentro del festival la atracción fue el elenco de actores reunidos en torno al último filme de Wes Anderson, más allá de sus puertas Sacha Baron Cohen hacía de las suyas. El dictador que ha creado el actor británico sigue su gira mundial de presentación y su última parada fue este miércoles en la glamourosa Croisette de Cannes, a pocos metros de donde se celebra la cita cinematográfica. Acompañado de un dromedario y rodeado de sus guardaespaldas femeninas, Baron Cohen, o mejor dicho, el general Aladeen, ha hecho acto de presencia bajo un paraguas que le resguardaba del sol y con uniforme de jugador de polo, eso sí, con el pecho lleno de condecoraciones.Cohen ha salido del hotel Carlton, cuya fachada está decorada con enormes carteles promocionales de la película, y ha cruzado la calle para, una vez en el paseo marítimo de Cannes, subirse a lomos de un camello al que ha rebautizado como Osama.Mientras los viandantes miraban asombrados el espectáculos, y los conductores se encontraban con unos problemas de tráfico inesperados, el actor se ha bajado de su dromedario para sentarse tranquilamente en un café y, dirigirse a continuación a una tienda de lujo cercana.Cohen salió de la tienda con un foulard naranja, que colocó a su dromedario ante la mirada de decenas de periodistas y fotógrafos.Actuando como el general Aladeen, el actor afirmó haber contribuido a financiar la campaña de François Hollande con 500.000 euros y felicitó la "valerosa" falta de acción de Naciones Unidas contra el presidente sirio, Bachad el-Assad.
RAFA VIDIELLA / VÍDEO: ATLAS El actor vuelve al cine español: lo hace con 'Hijos de las nubes', un documental de Álvaro Longoria que llega el viernes y que produce el propio Bardem.Javier Bardem habló además en la ONU sobre el problema saharaui.Varios años después, Javier Bardem vuelve al cine español. Y lo hace con Hijos de las nubes, un documental dirigido por Álvaro Longoria que llega este viernes a las salas españolas. Además de protagonista, Bardem es productor de la película, y mucho más: el actor llegó a visitar la sede de la ONU para explicar la difícil situación del pueblo saharaui, que Bardem conoció de primera mano tras visitar, hace varios años, el Festival de Cine del Sáhara.Cuando fue a la ONU, ¿se sentía capaz de cambiar algo?Lo propusimos, accedieron y la oportunidad era extraordinaria. Era mucha responsabilidad: un lugar tan importante y emblemático, 45 segundos para hablar... Era raro, pero también el momento en el que el mundo se fijaría en los saharauis. No sentí que iba a cambiar nada: solo debía llevar el tema al lugar adecuado y esperar a que los que sí pueden cambiar las cosas lo hagan. ¿Estaba emocionado?Sí, pero no por mí mismo, sino por lo que estaba hablando. Fue un momento de extraordinaria emoción.¿Cree haber conseguido algo?De momento, hablar del tema. Ese era el objetivo. Sería absurdo, ridículo, pensar que con un documental vamos a cambiar la escena política, pero sí creímos que podría servir de impulso. Eso es la acción civil: mostrar hechos y opiniones y enseñar, de forma objetiva, que la situación es injusta.¿Porqué no se habla más de la situación de los saharauis?Mucha gente no ha querido ni salir en la película... Es un tema incómodo, pero mostrar a los implicados que no quieren hablar del tema ya denota que es algo a evitar y postergar. Muchos dirán que qué hace un actor, exitoso y millonario, hablando de estas cosas.Y no les diré nada, porque tienen todo el derecho del mundo de opinar. Justificarme o excusarme sería una batalla perdida. Pero también tengo algo claro: seas actor, fontanero, empresario o futbolista eres ciudadano, y tienes derecho a expresar tu opinión. Nosotros podemos hacer lo que sabemos: una película. ¿Que no le gusta a alguien? Estupendo. Que sigan pensando lo mismo.  ¿Quién debe verla?Los que estén interesados en este tema. Creemos que todo el mundo debería estarlo, pero no lo pretendemos... Hay mucha gente que ya lo está pasando mal con lo suyo, y no les vamos a pedir nada. Pero también es verdad que la sociedad española es consciente, solidaria y conoce el tema. Además, queríamos que se supiera más del asunto en Francia o EE UU.  En EE UU habla de política en entrevistas. ¿Nadie le ha dicho que podría perjudicar su carrera?En absoluto, ni con el Sáhara ni con ningún otro asunto. Está claro: no soy un experto en nada, soy un simple actor, pero tengo mi opinión sobre las cosas. Nadie me ha dicho que tuviera cuidado, más bien lo contrario. Quizá en EE UU son más benévolos conmigo por ser extranjero, no lo sé. ¿Y con sus actores? ¿Qué dicen en EE UU de su activismo?Los critican... A Sean Penn, por ejemplo, le dan por todos lados. Pero no es una caza de brujas. Mira: mis agentes saben cómo soy, y no quieren que vaya en contra de mi naturaleza. Si me ayudan tienen que aceptarme. La gente que me apoya, incluso, me ayuda a difundir este documental.¿Echa de menos que otros famosos, como los deportistas, no se posicionen tanto por causas como ésta?No. Yo pido responsabilidades a los que tienen la obligación de cambiar las cosas, a quienes hemos votado, a los que presuntamente trabajan para nosotros. Pero ahora es al revés... Somos nosotros los que trabajamos para los bancos.La actualidad en EspañaAcaba de cumplirse un año del 15-M: ¿Cómo se siente?No sé... Como todos. Hay algo terrible: ver cómo se están apropiando de la vida de cientos de miles de personas. Ver cómo todo se está decidiendo a un nivel puramente bancario. Cómo se está salvando a los bancos con dinero público, con todo el recorte social que eso supone. La gente sale a la calle, y es maravilloso, pero parece que los de arriba no quieren escuchar, y eso es terrible. Nos dicen que, por el bien de todos, tenemos que sacrificarnos, pero seguimos viendo sueldos extraordinariamente altos, subir la prima de riesgo... ¿Hasta cuándo vamos a seguir así? Porque todo se está centrando en escisión social, recortes, trabas a la inmigración... Es brutal. Claro que hay que salir a la calle, y mucho más. Se cumple un año del 15-M, y la gente ha salido a la calle. Porque son ellos quienes tienen que recordar lo que está pasando, que no está bien lo que están haciendo.  Y los gobernantes...Con sus mayorías absolutas. Pero ojo: esto va mucho más allá de PP, PSOE o quien sea... Es la tremenda distancia entre gobernantes y sociedad, la incapacidad del propio gobernante de hacer su trabajo a no ser que pase antes por caja... ¿A quién le pides explicaciones? Ya no es una cuestión de democracia, sino de responsabilidad moral y ética con el pueblo. Es terrible, porque parece que les da igual lo que hagamos o digamos. España está muy jodida.Cuando vuelve del Sáhara, ¿qué siente al llegar a su casa?Que soy un bendecido, como cualquiera de nosotros, y lo vivo como una responsabilidad. Por eso intento echar una mano:_esa es la moneda de cambio. Debemos ayudar. Y está claro: no hay que irse al Sáhara para ver a gente así. Te das un paseo y piensas... Joder.¿Tendrá que explicar a su hijo qué era la educación, la seguridad social, las pensiones...?Hay que reconquistar los derechos fundamentales de las personas. Si no, habrá una revolución social: esta forma imperativa de gobernar no puede seguir, porque la gente no podrá aguantar mucho más. Quiero pensar que nuestros hijos vivirán mejor:_si estamos aquí sus padres es para conseguirlo. Nosotros hemos vivido así gracias a que nuestros padres tuvieron que vivir muchas cosas, porque pasaron tiempos muy jodidos, porque nos enseñaron qué era la libertad, o la igualdad entre hombre y mujer. Y si no pasa eso... Haremos caso al calendario maya, y veremos que todos nos hemos ido a la mierda.
20MINUTOS.ES La directora catalana acaba de presentar 'Marea blanca', un documental sobre la catástrofe ecológica del Prestige diez años despues.Isabel Coixet destaca que no es una cineasta que vive en una torre de marfil, sino que el 80% de sus amigos están en paro y está al día de lo que ocurre.Isabel Coixet busca la poética del dolor en su filmografía de ficción, pero también realiza documentales pegados a la realidad como Marea blanca, filme que recuerda, diez años después, la tarea de miles voluntarios que limpiaron las playas gallegas durante la catástrofe ecológica del Prestige."La realidad me supera. No soy una cineasta que viva en su torre de marfil, vivo en un barrio en Barcelona y compro en el Mercadona. Pero me supera y no encuentro el punto de vista correcto para hacer una buena película sobre este campo tan fértil. Confieso mi impotencia", explica en una entrevista con Efe la ganadora de un Goya por La vida secreta de las palabras. Por eso, Coixet busca reconciliarse con la parte más comprometida de su oficio a través del documental. Profundizó en otra catástrofe ecológica en Aral. El mar perdido, mostró su apoyo al cambio político en 2004 en el proyecto colectivo Hay motivo o concienció sobre la enfermedad del chagas en su aportación a Invisibles.Ahora, mientras ya prepara su nueva cinta en Hollywood, el drama fantástico The Age of Adaline, pone los pies en la tierra y la cámara en el mar en Marea blanca, que se proyectará este miércoles en Madrid pero que se puede ver on line en www.coronasavethebeach.org y, a partir del 5 de junio,  Día Mundial del Medioambiente, estará libre para poderlo descargar.Esta película es el homenaje de Coixet "al trabajo de muchísima gente que lo dejó todo por pura solidaridad" y testimonio de "uno de los movimientos de voluntarios más importante de la Historia y, además, un movimiento absolutamente eficaz".Aunque Isabel Coixet entiende la vida en escalas de grises, esta vez sí distingue claramente el blanco (el de los uniformes de los 300.000 voluntarios que salvaron la costa gallega) del negro (las 77.000 toneladas de fuel que arrojó el Prestige al agua) para recordar, en tiempos del 15-M, que "parece que la gente joven protesta pero no hacen nada, pero no es así"."Lo que pasa es que, como dijo un profesor mío de la universidad, lo concreto es lo que motiva, y en el movimiento de 'los indignados' hay tantas cosas por las que protestar que es imposible elaborar algo claro", explica.La propia Coixet, aunque reconoce su situación privilegiada, no permanece ajena a la precariedad del entorno. "El 80% de mis amigos están en el paro, y no son cineastas. Mi padre es pensionista y recibe un tratamiento de diálisis. No me hace falta leer los periódicos para ver lo que pasa. Lo vivo cada día", asegura.Y, aunque finalmente ha oído la llamada de Hollywood para su nuevo filme -con el que está tentando a su actriz fetiche, Sarah Polley, aunque "está muy centrada en su carrera como directora"-, reconoce que, con cuatro guiones escritos por ella que nunca llegaron a materializarse en película, temió por su futuro. "No voy a llorar, pero sí que pensé: 'Se me da bien hacer pasteles, la jardinería... quizá sea el momento de por fin aprender a planchar'", explica.En Marea blanca, no obstante, Coixet no ha querido incidir en lo negativo sino en la acción y la belleza humana que surgieron tras la catástrofe, "mostrar algo que en el momento en que surgió los medios de comunicación no reflejaron lo suficiente, porque había muchos aspectos que cubrir", asegura.Imágenes de archivo filtradas por la sensibilidad de la directora de Cosas que nunca te dije o Mi vida sin mí, pero también entrevistas con esos héroes anónimos sin los que, como reza la frase promocional de la película, la marea negra todavía estaría en la Costa da Morte.Celebrando el éxito de la tarea, pero decepcionados por la politización de la tragedia y la falta de medidas posteriores para evitar que suceda algo similar, pese al conocido eslogan de Nunca máis, han acudido a la presentación de este filme tres de los voluntarios que han participado en el filme, Soledad Méndez, Nuria Blanco y Nacho Castro.
20MINUTOS.ES / EUROPA PRESS La película protagonizada por Samuel L. Jackson y Robert Downey Jr. ha recaudado 103 millones de dólares en su segundo fin de semana.Por detrás quedaron las películas 'Sombras tenebrosas', que cosechó 29 millones, y ''Think lile a man', con 6,3 millones de dólares. Tras convertirse en el estreno más taquillero de la historia en los cines norteamericanos con más de 200 millones de recaudación, Los Vengadores han logrado un nuevo récord: la película ha superado al superar la marca de los 100 millones de dólares (en concreto, 103) en su segundo fin de semana y en tan solo 19 días ya han traspasado la barrera de los mil millones de dólares de recaudación.   Esta cifra, sumada a los más de 95 millones que recaudaron en el resto de mercados extranjeros en los que la cinta está en cartelera durante el pasado fin de semana, ha elevado la taquilla global de la cinta protagonizada por Samuel L. Jackson, Robert Downey Jr., Chris Evans, Mark Ruffalo, Chris Hemsworth, Scarlett Johansson y Jeremy Renner por encima de la barrera de los mil millones de dólares.En poco más de tres semanas, la cinta dirigida por Joss Whedon ha superado en taquilla a otras producciones de Marvel, ahora propiedad de Disney como El Capitán América (364 millones de dólares), Thor (449 millones), Iron Man (585 millones) e Iron Man 2 (624 millones).En cuanto al resto de estrenos de la semana en la taquilla USA, nadie hizo sombra a Los Vengadores. Lo más destacado fue la aparición tímida de Sombras Tenebrosas, lo nuevo del binomio Burton-Depp que cosechó casi 29 millones de dólares. La cinta basada en la serie de los años sesenta se colocó así cómodamente en la segunda posición por delante de la comedia Think Like a Man, que recaudó unos 6,3 millones de dólares.
RAFA VIDIELLA Estuvimos en Londres con esta leyenda del cine.Nos habló de su carrera, su familia y su juventud rebelde."Trabajar con actrices jóvenes porque aprendes nuevos trucos y, sobre todo, te recuerda que no debes relajarte", asegura.Es difícil estar con ella y no quedarse mirándola fijamente: fue, durante una época, la actriz más bella de Hollywood. Ahora, ya cincuentona, presenta 'Sombras tenebrosas', estrenada el pasado viernes.Fue, con permiso de Kim Basinger, la rubia más bella del cine. ¿Y ahora? Las últimas fotos eran algo preocupantes: la actriz lucía algo artificial, demasiado retocada. Pero, en persona, su elegancia lo compensa: muy educada y agradable, sus ojos conservan el brillo de antaño y tiene un aspecto más natural de lo que cabría esperar. Cincuentona, muy delgada, extremadamente frágil pero, desde luego, estupenda.Todo el día haciendo entrevistas. ¿No acaba harta?¡No, no pasa nada! Me permite viajar, conocer gente, lugares... Te hace más sabia. Pero es más divertido rodar, claro.En este filme se reencuentra, 20 años después de Batman vuelve, con Tim Burton.Y no hablábamos desde entonces! Y eso que Catwoman es, según dice, uno de los mejores personajes de sus películas... Pero para 'Sombras tenebrosas' tuve que llamarle yo: me encantaba la serie. Aceptó, y en cuanto nos reencontramos fue como si no hubiera pasado el tiempo.La serie se emitió entre los sesenta y los setenta. ¿Cómo era usted por esa época?Muy rebelde, llena de sueños... Ver esa serie, protagonizada por un vampiro muy sexy, era provocador. Una forma de demostrar rebeldía juvenil.En la película es la matriarca de una familia. ¿Lo era también en el plató? ¿Cómo es trabajar con actrices tan jóvenes?Es muy bueno poder trabajar con ellas: aprendes nuevos trucos y, sobre todo, te recuerda que no debes relajarte. Con el paso de los años es fácil volverte un poco vago y bajar el pistón... Compartir escenas con ellas es una inyección de energía, hace que todo parezca nuevo, y te recuerda lo mucho que amabas ser actor cuando empezabas.¿Qué otras cosas sigue disfrutando en un rodaje?Me gusta que el director sea exigente y me haga trabajar duro, pero también sentirme segura. Con Tim, por ejemplo, el rodaje siempre está lleno de cosas inesperadas: te incita a hacer locuras y divertirte, pero también te da mucha confianza. Me gusta que, en el plató, me traten con mucho cuidado.¿Y lo peor? ¿Qué la asusta?No entenderme con el director. Esa es mi peor pesadilla. Me dan ganas de llorar, siento que el director no me quiere, y todo actor, yo la primera, necesita escuchar siempre al director decirle que le quiere.¿Qué siente al ver sus películas?No lo soporto. Odio verme.¿Y haciéndolas? ¿Es más divertido hacer una comedia, se sufre más en un drama...?Depende, simplemente, de con quién trabajes. He hecho dramas divertidísimos y me he sentido miserable en alguna comedia. Pero no es solo el director: tener como compañeros a gente como Johnny Depp te anima, porque tiene mucho talento y, sobre todo, es muy generoso. Eso te relaja.¿Actuar es, como dicen, una especie de terapia psicológica?Sí, puedes tomártelo así. Aprendes cosas de ti misma, exploras tus sentimientos... Me ha pasado muchas veces: según avanza el proyecto, empiezo a identificar cosas de mi personaje con mi propia vida. Todos mis personajes, a la larga, tienen algo que ver conmigo, aunque en un principio no lo parezca.Su personaje de 'Sombras tenebrosas' hace macramé, ¿y usted?¡No, pero sí que hago punto! Es una de mis grandes aficiones. La otra, desde luego, es pintar. Me encanta.¿Alguna vez se ha obsesionado con alguno de sus personajes?Depende de cómo me sienta con el trabajo... Si siento que lo he hecho bien, me olvido. Pero en el caso contrario no paro de darle vueltas, hasta perder el sueño. Es algo que siempre he tenido que controlar.¿Es mejor actriz ahora que hace treinta años?¡Yo no me puedo juzgar, porque siempre me veo horrible! Lo que es seguro es que disfruto más que nunca, me siento más capaz de arriesgarme... estoy más segura de mí misma. Disfruto más siendo actriz que cuando era joven.¿Y sus hijos? ¿Cómo lo llevan?Muy bien: tienen casi 20 años y últimamente he buscado proyectos que, además de interesarme, les gusten a ellos. Y me encanta que me aconsejen, porque no hay nada que me guste más que el que me feliciten por una película.