viernes, 25 de abril de 2014
Todas las noticias de cine, estreños de la semana, box office, rodajes en curso, críticas...
CINEMA
Beauté / Mode
CINEMA
ESTREÑOS DE LA SEMANA
PUBLICIDAD
NOTICIAS CINEMA
ULTIMA HORA
'Watch Dogs', la película ya tiene guionistas Watch Dogs

Aún estoy por ver una buena película adaptando un videojuego, pero en Hollywood están empeñados en seguir explotando una moda que tampoco es que les esté dando grandes alegrías financieras. Sin embargo, los ejecutivos de Sony están convencidos de que eso puede cambiar gracias a ‘Watch Dogs‘, un videojuego que no saldrá a la venta hasta este próximo mes de mayo —en Vidaextra podréis encontrar unas interesantes primeras impresiones sobre el mismo—, pero cuya adaptación cinematográfica ya tiene guionistas.

Los elegidos para llevar a buen puerto el salto al cine de ‘Watch Dogs’ han sido Paul Wernick y Rhett Reese, conocidos principalmente por haber escrito el guión de la divertida ‘Bienvenidos a Zombieland‘ (‘Zombieland’, Ruben Fleischer, 2009). La historia del videojuego gira alrededor de Aiden Pearce, un hacker que decide tomarse la justicia por su mano tras haber sufrido una violenta tragedia familiar. Para ello se adueñará del sistema informático de la ciudad de Chicago.

Esto supone una muestra de confianza total en ‘Watch Dogs’ por parte de Ubisoft, ya que no han querido esperar a ver cómo van las ventas para dar luz verde a su versión cinematográfica. Os recuerdo que no es el único videojuego de la compañía que veremos en breve en la gran pantalla, pues también se está trabajando en las películas de ‘Splinter Cell‘ (Doug Liman, 2015) con Tom Hardy liderando el reparto y ‘Assasin’s Creed‘ (2015) con Michael Fassbender como gran protagonista de la función. Si algo han demostrado es que saben elegir bien a los actores, ¿verdad?

Vía | Deadline



Taquilla española | 'Ocho apellidos vascos' también derrota a Spider-Man Emma Stone y Andrew Garfield en The Amazing Spider-Man 2

Es imparable. Ni siquiera la última secuela de la rentable franquicia de Spider-Man ha logrado imponerse al fenómeno de ‘Ocho apellidos vascos’ (Emilio Martínez-Lázaro, 2014) y debe conformarse con la segunda plaza. La comedia protagonizada por Dani Rovira y Clara Lago sacó partido de los días festivos de la Semana Santa para seguir conquistando al público y liderar la taquilla una semana más.

Con seis millones y medio de espectadores, ‘Ocho apellidos vascos’ ya es la película española más vista de la historia. Una vez más, no es solo que conserve el número 1 de nuestro box office, lo increíble es que en su sexta semana en cartelera haya conseguido recaudar casi cuatro millones y medio de euros más. A este ritmo, la semana que viene desbancará a ‘Lo imposible’ (J.A. Bayona, 2012) como la película nacional más taquillera. El récord está en 42,3 millones…

Top 10 de la taquilla

El éxito del último trabajo de Martínez-Lázaro y el estreno de ‘The Amazing Spider-Man 2: El poder de Electro’ (‘The Amazing Spider-Man 2: Rise of Electro’, Marc Webb, 2014) permitieron mejorar las cifras totales de la taquilla; se recaudaron 10,3 millones de euros, un 23,4% más que la semana pasada. Este dato contrasta con el flojísimo resultado de ‘El tour de los Muppets’ (‘Muppets Most Wanted’, James Bobin, 2014), que solo ha cosechado 220.199€ desde su estreno el pasado 16 de abril.

La nueva aventura de los Teleñecos se quedó en un pobre promedio de 585€ por sala. La otra novedad que llegó al top 10 es el drama ‘Tren de noche a Lisboa’ (‘Night Train to Lisbon’, Bille August, 2013) adaptación del best seller de Pascal Mercier, protagonizada por Jeremy Irons. Recaudó 168.091€ con apenas 50 copias —2.487€ de promedio—.

Datos | BoxOfficeMojo
En Blogdecine | Los taquillazos del cine español



ET AUSSI...
CRITICAS
Alfred Hitchcock: 'La ventana indiscreta', el punto de vista rearwindowf1

En una filmografía como la de Alfred Hitchcock, en la que abundan las obras maestras, hay cuatro o cinco títulos que incluso trascienden tal expresión. ‘La ventana indiscreta’ (‘Rear Window’, 1954) es desde luego una de ellas, un proyecto con el que el director británico estaba ya entusiasmado durante el rodaje de ‘Crimen perfecto’ (‘Dial M For Murder’, 1954), en cuyos descansos no paraba de hablarle del mismo a Grace Kelly, la actriz que Hitchcock quería para protagonizarlo.

Así pues, Kelly se puso por segunda y penúltima vez a las órdenes del maestro del suspense, y hay que reconocer que en la breve carrera de la actriz no hay ocasión mejor que la presente para ser testigos de su gran belleza. ‘La ventana indiscreta’ es probablemente la película donde la actriz sale más hermosa. Además de eso, el film es una lección de lenguaje y narración cinematográfica, sobre todo teniendo en cuenta su manejo del punto de vista.

La película propone un juego, tan divertido, como enrevesado y lleno de detalles con mala leche, sobre el vouyerismo que todos tenemos dentro —y que es tan fácil de demostrar—, mezclando dicho elemento con lo que supone ser un espectador cinematográfico, todo ello para construir un endiablado y fascinante relato de suspense, que junto a la historia de amor central del film, van enredándose y mezclándose hasta tal punto que bien podríamos hablar de una love story con el suspense como MacGuffin, o viceversa. Todo dependerá evidentemente con el ojo con el que se mire.

John Michael Hayes, que se convertiría en guionista del director en esos años, adapta muy libremente, por petición de Hitchcock, el relato corto de Cornell Woolrich. Es la historia de un fotógrafo que, tras un accidente de trabajo, debe permanecer en su residencia con una pierna escayolada, y en el aburrimiento de su existencia decide espiar a sus vecinos. En todo el universo mostrado a través de dicho vecindario, nuestro sufrido protagonista llegará a la conclusión de que se ha producido un asesinato.

rearwindowf2

Minucioso detallismo en las imáganes

Como en muchas de sus películas Hitchcock da comienzo con un travelling descriptivo sin necesitar una sola línea de diálogo para que el espectador tenga inmediatamente una buena cantidad de datos. Tras mostrar el patio interior de una serie de viviendas en una gran ciudad —en realidad un microcosmos como reflejo del ser humano en general, con todo tipo de personajes, una bailarina, una mujer solitaria, unos recién casados, un músico, una gimnasta, dos matrimonios adultos, etc—, se mete por la ventana de nuestro protagonista.

Sentado en una silla de ruedas y con una pierna escayolada vemos al lado una cámara de fotos profesional, y acto seguido varios cuadros de fotos arriesgadas de tomar, una de ellas, bastante impactante, en una carrera de coches, mostrando así dos cosas, una la profesión del personaje, y otra el posible accidente que le ha llevado a una silla de ruedas. Al poco entra en escena Grace Kelly con una introducción atípica aún a día de hoy: un enorme primer plano del rostro de la actriz, acercándose a James Stewart, nuestro sufrido fotógrafo.

En nada Hitchcock plantea dos líneas argumentales que prácticamente van de la mano. Por un lado la historia de amor entre Lisa (Kelly) y Jeff (Stewart), a borde del matrimonio para pesar del segundo; y por otro la sospecha por parte de Jeff de que en el edificio de enfrente se ha producido un asesinato, resultado de sus horas espiando a sus vecinos, y que encuentra su unión en una muy divertida Thelma Ritter comentando que todo sería mejor si la gente se preocupase más de lo que pasa en sus propias casa y no en la del prójimo.

rearwindowf3

Amor y asesinato

En dicha observación está la razón por la que Jeff se dedica a espiar a sus vecinos, huyendo de la responsabilidad de aceptar o no la proposición de matrimonio de Lisa, pensando que ésta, más acomodada a una vida de rico, no será capaz de acostumbrase al modo de vida de Jeff, siempre viajando y metido en peligros. Es en ese punto donde la película trasciende su juego cinéfilo y se transforma en algo más. ‘La ventana indiscreta’ es la victoria de una mujer al conseguir al hombre que ama entrando en su juego.

Lisa, que bajo la aparente fragilidad de una espectacular —o hay otra palabra para definirlo mejor— en todos los aspectos Grace Kelly, es uno de los personajes femeninos más inteligentes de toda la filmografía de Hitchcock. Se arriesgará para conseguir una prueba, corriendo con ello un gran peligro. Y dicha secuencia, en la que Lisa es descubierta por el posible asesino, culmina con un plano que ha pasado ya a la historia.

La secuencia de la alianza, que Lisa se pone en la mano para que Jeff vea desde el otro lado que ha conseguido la prueba que buscan, significa dos cosas, por un lado es una alegoría de hasta dónde es capaz de llegar Lisa por conseguir a Jeff, y la otra produce un enorme impacto en el espectador, pues el asesino —un amenazador Raymond Burr maquillado para la ocasión como el famoso productor David O. Selznick, con quien Hitchcock no se llevó muy bien— descubre a Jeff, prácticamente un alter ego del espectador.

rearwindowf4

El juego del cine

Hitchcock mantiene el punto de vista de Jeff, y la cámara no sale de la habitación en la que se recupera con una pierna escayolada, una habitación que representa su propio patio de butacas. Sólo en determinados momentos la cámara se acercará lo suficiente, por ejemplo en las tomas subjetivas del gran objetivo fotógrafo de Jeff, y otras como si se acercara a la ventana, nunca lo suficiente para poder ver con perfección. El espectador ve lo que Jeff ve, y sufre con él.

Al igual que en ‘La soga’ (‘Rope’, 1948) y ‘Crimen perfecto’ (‘Dial M For Murder’, 1954), Hitchcock une a personajes y escenario en una comunión admirable. Todo el lugar es un estudio enorme en el que construyeron los apartamentos que sirven al director para mostrar un acertado retrato de las relaciones humanas. Atención al uso de la música de Franz Waxman que, a excepción del inicio, es toda diegética, en este caso proveniente del piso del compositor.

Una obra maestra por la que no ha pasado ni un ápice de tiempo, poderoso juego cinematográfico con un crescendo dramático tan conseguido que sus momentos de tensión —el plano antes comentado o el clímax del relato— funcionan a la perfección siempre. Y un plano final que particularmente me parece glorioso. Lisa cambiando su libro de viajes por una revista de moda cuando Jeff, escayolado de dos piernas, se queda dormido. La verdadera belleza y el poder son femeninos.

Especial Alfred Hitchcock en Blogdecine:



Cómic en cine: 'The Amazing Spider-man: El poder de Electro', de Marc Webb The Amazing Spiderman cartel

Sabemos que es una ficción, que nada perdemos o ganamos pataleando o vitoreando más que la insatisfacción o la algarabía de haber visto un filme que ha colmado nuestras expectativas o las ha vaciado por completo. Y aún así, es inevitable que cuando una película nos gusta —y nos gusta mucho— seamos capaces de perdonarle sus más obvios errores y aplaudir con emoción sus logros más evidentes y que, de la misma manera, cuando no hemos visto en ella lo que ansiábamos encontrar, arremetamos con fuerza contra sus muchas fallas y nos encojamos de hombros con resignación ante esos aciertos que se nos han antojado puntuales y que podían haber sido más abundantes.

Paradojas de la vida del cinéfilo, hace unos días me deshacía en elogios para con ‘The Amazing Spider-man’ (id, Marc Webb, 2012) y afirmaba sobre ella que era un “entretenimiento palomitero de primer orden que cumple su función a la perfección y que deja con ganas de mucho más”, unas ganas que, desgraciadamente, esta segunda entrega del reinicio de la franquicia arácnida se queda lejos de saciar, estableciéndose ‘The Amazing Spider-man: El poder de Electro’ (‘The Amazing Spider-Man 2’, Marc Webb, 2014) en unos parámetros que nada tienen que ver con las dulces palabras que le han dedicado mis compañeros Mikel y Pablo.

Es evidente que a la luz del comentario anterior, uno de los primeros epítetos que acuden raudos al pensamiento —y que acudían ya a la salida de la sala— era el de decepción, tremenda decepción de hecho si tenemos en cuenta lo fácil que lo tenían los responsables de esta segunda entrega de las nuevas aventuras de Peter Parker para ganarse mis respetos. Unos respetos que, como siempre en lo que a servidor se refiere, pasan primero por ponderar lo que el guión llega a ofrecer y que después se adentran en el terreno meramente visual para valorar la labor de dirección del nuevamente eficaz Marc Webb.

Matar arañas a cañonazos

The Amazing Spiderman 1

Y es en el libreto del trío formado por Roberto Orci, Alex Kurtzman y Jeffrey Pinkner donde el filme busca de forma más directa el jugarle malas pasadas al espectador. Con nada que objetar a su espectacular arranque en dos tiempos —las dos secuencias de inicio son a cada cual más adrenalínicas— es a partir de los primeros veinte minutos de proyección donde ‘The Amazing Spider-Man: El poder de Electro’ comienza a dar ostensibles muestras de haber cogido un par de ideas y pretender llenar con ellas 142 minutos de metraje que, adelanto ya, resultan excesivos se los mire por donde se los mire.

Estiradas hasta lo indecible, la relación de Peter con Gwen y la finísima trama que sigue a Max Dillon y a Harry Osborn quedan muy, pero que muy, lejos de justificar el letánico tratamiento que la terna de escritores aportan a la acción, haciendo “desaparecer” a Spider-Man durante gran parte del núcleo central de la historia para, supuestamente, cargar las tintas sobre la doble vertiente dramático/romántica de aquello que concierne a los dos enamorados y sobre el pretendido suspense que dimana de los villanos de la función.

The Amazing Spiderman 2

El talante almibarado del primero, cercano en muchos momentos a la idiotez y en otros al coma glucémico, es capaz de provocar vergüenza ajena hasta en el amante más empedernido de la comedia romántica —y no lo digo por decir, que el género es mi placer culpable por excelencia— y al cúmulo de ñoñería que se deriva de las secuencias protagonizadas por Andrew Garfield y Emma Stone sólo le habría hecho falta un momento por teléfono de los de “¡Cuelga tú!. ¡No, cuelga tú primero!” para terminar hundiendo lo que la anterior cinta había construido de forma tan espléndida.

En lo que a los villanos respecta, lo obvio a la legua de los mismos hace que uno termine cuestionándose, y con razón, si era necesario insistir tanto en el sustrato que define a ambos supeditando al desarrollo de dos personajes que no dejan de ser arquetipos trillados el buen funcionamiento del avance de la trama. Una trama que languidece sobremanera, como decía antes, en todo el tramo central y a la que poco ayuda lo mal resuelto del supuestamente fundamental enigma “Roosevelt” y la alarmante ausencia del trepamuros salvo en la espectacular secuencia de Times Square.

‘The Amazing Spider-man: El poder de electro’, ¡¡¿pero qué….?!!

The Amazing Spiderman 3

Y es que si algo no puede achacársele a esta segunda parte de las nuevas aventuras de nuestro amistoso vecino es que cuando hay acción, esta no sea todo lo espectacular que merece el personaje: ahí entran de lleno el sentido de la narrativa y la planificación de Webb y unos efectos visuales asombrosos que hacen de los “vuelos” sobre Nueva York y de las peleas del héroe los mejores y más asombrosos momentos que el espectador va a vivir al internarse en ‘The Amazing Spider-Man…’.

En estos momentos es donde mejor se expone algo que ya habíamos podido vislumbrar en la primera entrega y que en esta segunda queda establecido sin atisbo de duda: que el Spider-man que vemos aquí es el más cercano al espíritu del cómic, caracterizado como está el personaje en las secuencias de acción como un héroe que adora lo que hace y que se deja llevar por una verborrea constante cuando su vida está en peligro. Con todo, los instantes en los que la acción toma el mando del metraje se antojan como insuficientes y por muy bien resueltos que puedan estar —y lo están, que no os quepa duda—, dejan con ganas de mucho más.

Así, sólo tres son las secuencias de acción que jalonan el metraje de la cinta, y a las ya citadas —y muy efectivas— set-pieces iniciales y aquella que tiene lugar en Times Square viene a añadirse ese clímax final que, también en dos tiempos, supone un duro mazazo desde el punto de vista argumental a los ánimos del espectador. Conteniendo un giro que no por esperado —y tranquilos, que se ve venir a la legua— resulta menos demoledor y paradójicamente inefectivo, queda flotando en el aire flotando la pregunta de por qué dejarlo para el final cuando habría servido mucho mejor a la historia de haber tenido lugar a la mitad.

The Amazing Spiderman 4

Aparece aquí de nuevo el fantasma de la excesiva duración que ha pendido, cual espada de Damocles, sobre todo el filme: la intensa disfuncionalidad de todo el tramo central hace plantearse cuánto hubiera aumentado la escueta valoración que servidor hace de esta segunda parte de haber condensado mucho más todo aquello que lastra el avance de una historia a la que media hora menos le habría sentado como un soplo de aire fresco.

Poco pueden hacer para evitarlo el carisma natural de Garfield y Stone —que hacen lo que pueden para que sobrevellemos mejor lo azucarado de su relación—, lo correcto de Jamie Foxx y Dean Dehaan o la curiosa partitura compuesta por Hans Zimmer, cuya escucha aislada hacía prever lo peor para el apartado musical del filme pero que, toda vez contemplada junto a las imágenes, se revela como más ajustada de lo que habría cabido imaginar.

Como digo, poco o nada son capaces de añadir estos factores a un filme maltrecho y poco afortunado que, al menos en lo que al que esto suscribe concierne, arroja no pocas dudas acerca de lo que nos deparará el futuro de la franquicia arácnida, ya sea el que ataña de forma exclusiva a los avatares que la vida le vaya deparando a Peter, ya el que se centre en su atractiva galería de villanos con esos Seis Siniestros y Veneno al frente. Dudas, muchas, muchas dudas…



Otras críticas en Blogdecine :